lunes, 21 de marzo de 2011

V ENCUENTRO DE POETAS Y NARRADORES MAX ROJAS CIUDAD DE MÉXICO 2011


Inicia por sexto año consecutivo el Encuentro de poetas y Narradores Max Rojas Ciudad de México 2011

V ENCUENTRO DE POETAS Y NARRADORES MAX ROJAS CIUDAD DE MÉXICO 2011


Este año celebramos el V Encuentro de Poetas y Narradores Max Rojas Ciudad de México 2011, y como cambio principal, anunciamos que el evento ahora tendrá como sedes distintos lugares del centro histórico: el Centro de Convenciones Plaza, El Bar Fru Fru y el Teatro el Pueblo. Además, este año contamos con la participación y colaboración de la Editorial Versodestierro y Editorial Fridaura, para la organización de este encuentro. No queda más que invitar a todo la comunidad y público en general a que vayan a las lecturas y nos acompañen un año más en este evento, y de igual manera, se sientan invitados a la participación del mismo para el próximo año, ya que este encuentro se encuentra abierto a todos aquellos escritores que deseen aportar parte de su obra y experiencia. Un saludo enorme y los esperamos este jueves 24,virnes 25 y sábado 26 de marzo. Consulten el programa.

miércoles, 23 de junio de 2010

Charlas con la poesía

Charlas con la poesía
Hortensia Carrasco

Hortensia Carrasco Santos, nació en Acatlán de Osorio, Puebla.Estudió periodismo en la UNAM, carrera que ha ejercido en periódicos como El universal gráfico y el unomásuno, entre otros; así como en las revistas México Desconocido y Desarrollo Económico. Actualmente se dedica a la promoción de la lectura en voz alta en escuelas primarias del Distrito Federal. junto con el colectivo cultural Trajín, participa en eventos que tratan de impulsar el gusto por la poesía en Xochimilco. ha publicado los libros "Jaulas ocultas" con el que obtuvo el Premio Interamericano de Poesía Navachiste 1999 y "Ciudad como seca hierba". ha sido incluida en antologías como "La mujer rota" de editorial literalia y "Musa de musas" de literal; así como "Pájaro de agua" de editorial Praxis.

Breve composición para habitar una casa que es un demonio y una ciudad o algún cordero que se escapa de la boca
I

Después de un largo tiempo de ausencia y alejados de todo asunto relacionado con la poesía, el pasado 4 de junio reanudamos nuestras charlasconlapoesia. En esta ocasión con la presencia de la poeta Hortensia Carrasco, quien tuvo la amabilidad de compartir con nosotros parte de su poesía y de su experiencia en el ámbito creativo.
Cabe mencionar que también tuvimos con nosotros al poeta, traductor y maestro, Saúl Ibargoyen, quien acompañó a la cita a nuestra invitada y que formó parte de del público asistente que esa tarde de lluvia se reunió a escuchar el viento de la bendita poesía.

II

En punto de las seis de la tarde y con el cielo transformado en un metal rugoso, arribaron a la casa de Cultura Impi-Picos los poetas Hortensia Carrasco y Saúl Ibargoyen. En medio de pláticas que lindaban casi en el susurro entre asistentes, poetas y presentador, la hora de iniciar la charla se iba acercando.

Una botella de vino tinto nos sirvió de intermediaria y una copa de éste, fue el pretexto para romper el hielo con la poeta, quien además de buena escritora, porta un carácter serio como carta de presentación.

A manera de bienvenida, un poema suyo que me atreví a leer, nos preparó a todos- invitados y asistentes- para una velada llena de poesía e intimidad.


Ciudad como seca hierba

“Esta ciudad seca como hierba
Otoñal en su más puro recuerdo
Bebe lágrimas y guarda piedra a piedra
Su esencia conquistada
Y su horizontal paisaje de montañas

Arraigada por la memoria eclesiástica
Y el rumor lastrerino de la historia
Busca el arrabal inútil de sus calles
Y las cantinas infestadas
Por el olor mágico del sexo y el dinero

La zona mortuoria de esta ciudad
Son los olvidados cementerios de cierto barrio
Las pétreas calles atiborradas de borrachos
Ciegas, mancos, prostitutas, depravados,
Indigentes, amas de casa, comerciantes,
Transeúntes, personas, ciudadanos, gente.

De vez en vez la zona fronteriza
De perfume y puros en la boca
Monta un circo sobre Lomas de Chapultepec
Y explota al estelar de las calles
Espectáculo para comentar entre tazas de café
Y una buena dosis de bostezos.”


III



Al abrir el libro de la poesía de Hortensia Carrasco, llega a nosotros ese aroma de la poesía fresca y sencilla; de tema simple pero bien trabajado: La Ciudad. Como una espectadora de la gran urbe, de sus habitantes y de esos pequeños instantes que gobiernan el ocaso y la lluvia, Hortensia nos regala una visión tarde, de arrabal y de calle del centro histórico. Es casi inevitable dejarse atrapara por esta poesía, sobre todo si somos lectores que gustamos del centro y sus calles, de su lluvia, de sus edificios cayéndose entre arabescos barrocos. Pero más allá de la simple alusión de la ciudad, en la poesía de Carrasco encontramos algo más fuerte que la gobierna y da vida, la experiencia misma de la ciudad interna:


“La gente corre para irse
Pero igual que el agua
Vuelve al mismo lugar
Al mismo vaso, la misma arena, el mismo agujero.

La gente fluye y cae como cascada lunar
Se vuelve vorágine y remolino
Azota sus días, construye paciencia
Retrata su olvido.

La gente a veces es grito
De pozo en agonía, de arrollo desierto
Tinaja humedecida por alientos subterráneos.

En el agua se vuelve espejo y máscara
Oscura bahía, puerto aprisionado,
Tierra movediza donde se hunden
Albas, temores y farsas.

Se reblandece y es brizna, olvidado pasto
Llora, se filtra, se consume, queda en la tierra,
Raíz, hueso dormido,
Cántaro ausente en la llovizna.”



A manera de espejo, cada uno de esos rostros, de esa gente, forma parte del universo interno de la poeta; así, cada una de estas personas, de esas calles y de esas briznas, son la voz y la visión del mundo de la poeta.



IV

Pero, ya alejados del mundo, de ese ruido y el bullicio, la poeta encuentra sin lugar a dudas sus más altos momentos en el encierro, en sus instantes calmos. Para muestra, este texto que desde el primer momento en que lo leí, no pude más que agradecer a la escritora su composición. A mi modo de ver, el poema donde se consolida el libro y donde uno se da cuenta que la obra de Carrasco tiene alturas serias y de excelente poesía:


Breve composición a una casa de lejos

“Aquí habita un demonio
Con cabellos opacos
Que enseña sus dientes de cordero
Cuando quiere tocar tu boca.

Allá habitas tú,
Búfalo triste, sin demonio,
Sin dientes y sin selva
Tan solo tu cielo negro
Y el retrato de lo mismo.

Así se habita esta casa
Amarilla, con trapos solos
Y una gotera que viene de mis ojos,
Casa que tu puño rojo envuelve
Y destroza con tu ausencia.

Habitamos el uno sin el otro.
Tú, como paloma artificial
Que adorna una cama,
Yo, como enredadera
Que se lamenta sobre una pared.”



Con un lenguaje sencillo -ya he dicho- y directo, nos muestra esos hermosos demonios que lleva consigo el amor, la piedad, la vida misma…


V



La noche se apareció de pronto como fondo en las ventanas que rodeaban la charla y era hora de salir al mundo nuevamente. El vino había llegado a su fin minutos antes y el público y poetas empezábamos a exigir una cerveza para acompañar la poesía. Era hora de marcharnos por la calle y atracar en algún bar cercano.

El público agradeció a Hortensia por la poesía y el momento, y decidimos todos mudar la charla a otro sitio. La noche, como siempre empezaba y era joven; había muchos amigos que saludar bajo el amparo de la ciudad y el cigarro, había aún muchas cosas por hacer, así que fuimos –piratas- por nuestra santa bebida.

Salud por Hortensia y su amabilidad, salud al maestro Ibargoyen y sus comentarios, y a todos los asistentes que en pie de guerra han sostenido estas charlas…

Va por ellos la primera ronda!


GUSTAVO ALATORRE (junio 2010)

martes, 18 de mayo de 2010

Charlas con la poesía: ENCUENTRO DE POETAS Y NARRADORES MAX ROJAS

Charlas con la poesía: ENCUENTRO DE POETAS Y NARRADORES MAX ROJAS

ENCUENTRO DE POETAS Y NARRADORES MAX ROJAS

Encuentro de poetas y narradores… Desde el año 2006 se lleva a cabo en la Delegación Iztacalco el Festival: Encuentro de poetas y narradores en Iztacalco “ Max Rojas”, evento que tomó el nombre del vate en su realización tercera en 2008 a sugerencia de los organizadores de ese entonces: Marco Tulio Lailson y Gustavo Alatorre. La idea de organizar un festival literario de esta índole corrió a cargo de Gustavo Alatorre, y su realización y coordinación se ha llevado a cabo por éste y por el poeta Marco Tulio Lailson Lailson en lo que ya son casi cinco años consecutivos del encuentro. Cada año se dan cita una gran cantidad de escritores de distintas generaciones y nacionalidades; hemos tenido así, la presencia de poetas de España, República Dominicana, Cuba, Uruguay, Perú, El Salvador y Argentina. El festival ha tenido como sedes distintas casas de cultura, el auditorio delegacional y espacios como cantinas y bares que han permitido entablar amistad con cada uno de los participantes que se han dado cita a lo largo de estos cuatro años. Noches de plática y licor han quedado en el recuerdo grato. Obras y propuestas interesantes y maestros que han honrado con su presencia cada una de las realizaciones del encuentro. Cada uno de los participantes y público asistente ha contribuido en demasía a este evento, gracias a la maravillosa ayuda de muchas personas y a la buena voluntad de tantas el festival parece aproximarse ya a cumplir sus primeros 5 años de vida; y esto ya es mucho si tomamos en cuenta la poca ayuda que ha brindado la Delegación misma en la realización del evento, por no nombrar que es un festival que no cuenta con ningún apoyo económico de instituciones o estancias gubernamentales.


Es así pues que es más que meritorio hacer énfasis en cada uno de los participantes y personas que han logrado que el encuentro de poetas y narradores siga llevándose acabo año con año. No queda sino agradecer a todos los compañeros que han hecho posible llevar a la poesía más partes de esta bellísima Ciudad de México: Max Rojas, Enrique González Rojo Arthur, Dolores Castro, Eusebio Rubalcaba, Victor Sosa, José Francisco Conde Ortega, Leticia Luna, Balam Rodrigo, Adriana Tafoya, María Cruz, René Morales, Miguel Ángel Moncada, Iván Cruz Osorio, Mónica González, Maria Eugenia Rodríguez Gaytán, Manuel Becerra Salazar, Arturo Terán y Mendoza, Inés Parra, Benjamín Morales Moreno, Refugio Pereida, Raz Bird, Hortensia Carrasco, Marco Tulio Lailson, Julio de la Peña Flores, Pedro Emiliano, Andrés Cisneros de la Cruz, Juan Carlos Valdovinos, Guadalupe Galván, César Alain cajero, Jesús Francisco Conde, Estephani Granda Lamadrid, Mónica Suárez, Elva Cruz Durán, Raúl Pérez González, Salomón Villaseñor, Roberto León, Ana Nieblas, Christopher Albardán y tantos y tantos más compañeros que ahora la memoria me impide apelar directamente con su nombre pero que saben que se les agradece de corazón. Por último muy especialmente a mis amigos que me han ayudado en la organización, en las depresiones, en las fiestas, en las borracheras y en la vida en general: Mariana Brito, Juan Carlos C, Fidel, Naty, Elvis, Jovis-Jovis y Yuqueabe. A todos ellos buena suerte y un abrazo. g.a.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Charlas con la poesía: MARÍA CRUZ

Charlas con la poesía: MARÍA CRUZ

MARÍA CRUZ


María Cruz nació el 15 de octubre de 1974, estudió en la Escuela de Escritores de la SOGEM. En 1997 ganó el primer lugar en el Segundo Concurso de Poesía Urbana Carlos Pellicer con el libro Colmena de Oro y Ceniza, publicado en la editorial Praxis. Entre sus obras se encuentran Suma de Patios ( 2001) y El libro de las Grietas ( 2004). Ha coordinado talleres de creación literaria y participado en recitales poéticos, así como publicado en revistas y diarios de circulación nacional.


A más de diez años de la publicación del primer poemario Colmena de Oro y Ceniza de la poeta María Cruz, nos encontramos sin duda alguna, frente a una de las voces más consolidadas e interesantes de su generación. Libro que golpea al ojo lector y lo lleva a la ensoñación pura que sólo la urbe y la poesía pueden causar. Poemas donde la poeta es partícipe y espectadora de esa gran bestia moderna llamada ciudad; donde el amor es sufrido y gozado en las habitaciones de la gran urbe, donde el paseante, al puro estilo de Baudelaire, sabe que la enfermedad tiene nombre y ese nombre es el hombre mismo, el hombre moderno.

A lo largo del libro uno va descubriendo que la belleza es ese instante que se rompe con la aparición de aquellos espacios de las grandes urbes y que sin embrago, no podría existir sin la urbe misma; cada calle, cada patio o habitación donde reposa o viaja la poeta, es violentado por la belleza misma o el instante cotidiano, creando así una dialéctica cuyo resultado es la poesía en sus más claros momentos:


“Las mujeres cultivan rosas en azoteas negras
Donde la humedad orilla a niños con alas invisibles
A despeñarse de altos edificios.

Por las calles los perros efímeros comen restos
De mariposas y restos de bicicletas roídas.

Y al terminar la lluvia
Queda una sopa musical
Que a cuentagotas
Alimenta vagabundos.

Suena el clamor de esta cisterna
Donde navegan nuestras voces
Y compartimos el hollín
Como sal negra.”


Es la ebriedad entonces una manera más clara de descubrir las cosas, de darse cuenta que la soledad es una lápida y que el mensaje más claro o más sutil- el mensaje poético- no encuentra eco en esta urbe ensordecida por naturaleza:

“He bebido bastante
Y en las botellas vacías escribí mensajes
Y los mensajes rodaron por olas
Que petrificó el asfalto.

Nadie responde.
A esta hora no veo más que muros
Con la inscripción de mis epitafios.
Me resbalo por el charol de las avenidas
Que dejó la lluvia
Y el eco de mi voz se pierde
Bajo las ruedas de los autos.
Voy por calles donde los edificios son de chatarra.
Voy por calles donde los jardines huelen a loción importada.
Bajo este pasto no está mi espejo,
No me espera esta flor,
No se abren unos ojos para verme.

La nada de mis deseos me deslumbra con su fulgor vacío.

Por las mañanas busco la resaca del mar que soñé,
Los zapatos que anoche se quitó mi amado,
El pasto que se me pegó a mi espalda
Cuando nos echamos a mirar el cielo,
Y solo encuentro mi mismo nombre
en mi boca repetida.”


Es aquí donde la memoria cobra su papel fundamental, casi tan poderoso como la imaginación misma; es acaso el recuerdo la mejor forma de detenerlo todo, es, quizá, la poesía el mejor recurso nemotécnico para situarlo todo, para abrazar lo que las grandes ciudades van devorando como una boca hambrienta del hombre mismo:

“Pasas por mi memoria en las horas más baldías
Y me cuelgo a tu imagen
Como una luna al cuello.
Hubo una noche aérea en el valle de México
En que tus ojos de luciérnaga
Doraron la cerveza.


¡Huyeron los techos!
Y me dijiste los nombres
De las estrellas solteras.

Un día la lluvia nos correteó por el Eje Central
Y tu risa recogió a los suicidas.

Un día tus ojos se salaron con mis lágrimas.

Ahora que a tus ojos se presentan los muros
Que puedo darte amigo mío
Sino rosas de fuego azul
Para que enciendas un jardín
De lumbre compartida.”

¿Y es esa lumbre, es oro, más poderoso que la ceniza? Un respuesta que sin dudad, descubrirá el lector cuando se acerque a este libro.

No queda más que agradecer con todo cariño la maravillosa tarde del 10 de octubre de 2009 que compartió con nosotros en estas Charlas con la poesía.


Gustavo Alatorre

martes, 10 de noviembre de 2009


Adriana Tafoya (1974,México, DF.) Libros publicados: Animales Seniles (2005), Enroque de flanco indistinto (2006) y Sangrías (2008). Obtuvo el 2do. lugar en el Concurso Nacional de Poesía El Laberinto 2004, el 1er. lugar en el I Slam de poesía organizado por la Alianza Francesa, 2007 y el 3er. lugar en el Certamen Internacional Relámpago de Poesía Bernardo Ruiz, 2008. Ha sido incluida en las antologías 24 años, 24 poetas del Chopo (2004 DF), Encuentro de Escritores del Oriente del Valle de México (2005), Descifrar el laberinto (2005),en la memoria del IV Encuentro Internacional de Escritores, en homenaje a Andrés Henestrosa, Guanajuato, (2007), Del silencio hacia la luz: Mapa poético de México (Ediciones Zur, 2008), Palabracaidistas: selección poética (Ediciones Lago, 2008) y en el Anuario de poesía mexicana 2007(FCE, 2008)selección de Julián Herbert. Ha colaborado en los periódicos El Financiero, Milenio (El Ángel Exterminador y suplemento Laberinto) y Diario Monitor. Fue conferencista en el Festival Internacional de Ajedrez 2006 y participó en el VII Congreso Internacional de Poesía y Poética BUAP, 2006. Impartió talleres de Poesía y Ajedrez en diversas entidades del país.
También ha publicado en las revistas Opción, Crítica, Resurgere, Palestra, La Manzana, Atemporia, Deriva, Una Theta, Ruidos, Naufragio, Encuentos cercanos, Clarimonda, Eje Central, Registro, Alter Mundi, Esta revista se llama Blasfemia, Bulimia de Camaleones, suplemento cultural Cámara, Letras en Rebeldía, Solario, Navegaciones Zur, Bitácora, Ciclo Literario (Oaxaca), revista DCO y en La Prensa Literaria y 400 Elefantes de Nicaragua, entre otras. Recientemente fue incluida en la antología internacional de poesía "La Mujer Rota", editada por Literalia, 2009; en la antología del II Recital Chilango Andaluz; 2008, y en la antología del beso en la poesía mexicana Nectáfora, compilada por Fernando Reyes, Ediciones Libera, 2009. Es organizadora del Torneo de Poesía Adversario en el cuadriláterO (07/08) y de los Miércoles Itinerantes de Poesía (07/08), también del Encuentro Nacional de Poesía Independiente y sus Editoriales 2008, así como del Homenaje Nacional a Enrique González Rojo Arthur por sus 80 años (08). Actualmente es editora de la revista y editorial Versodestierro, y consejo de Metáfora, hoja de poesía.


ADRIANA TAFOYA, VINO TINTO Y MATAMOSCAS
Muy cerca de entrar la noche, el miércoles 18 de septiembre contamos con la presencia de la poeta Adriana Tafoya, quien se incorporó a la lista de invitados de las sesiones de Charlas con la Poesía.
Otro encuentro con vino tinto, cigarrillos y libros fue el artífice de convidar al público a la reflexión y al goce de los versos escritos por la autora de Animales Seniles, quien no tardó en hacer gala de la buena dicción que tiene para leer sus textos.

Melancólica se mece
de morbo y
menosprecio
en penitencia de un milagro
muscarina lapidada
ni laudo / ni precario martirio
colando el menoscabo
y su lanza
clavando
presurosa por matarse
matarlo


Poesía de tono variado, ágil, reflexivo en algunos momentos y sarcástico en otros; pero sobre todo buena poesía. Quién se acerca a la obra de Tafoya tendrá siempre a la mano la opción del goce o el escrutinio, pero jamás el toque indiferente del que suele contagiarse el lector con ciertas obras.
Con una ya variada trayectoria en las letras (libros, antologías, festivales, premios) Adriana sabe apartar muy bien el oficio poético de su labor como editora, prueba de ello la constante producción en ambas labores.



La noche caminaba con su oleaje de sombras y la poeta construía el ambiente con su certero verso:

Déjenme morir sin dios
No claven pájaros en mi cabeza
Quiero caer,
Llorar gruñendo
Gritar al verme sin piernas ni manos
Que el dolor y el pánico me enciendan la mente
Que mis pájaros sangren
Al estrellarse contra el hocico del miedo
Y sólo quede tizne,
Tiznón del perverso canto que miente y dice
“caerá el sol sobre la tierra
y aún moribundo arrasará los campos”.


Se escucha la voz de la poeta, cuando toma entre sus manos su libro titulado “Sangrías”; y parece que el salón a oscuras y el silencio del público son uno solo con el texto. Sin embargo, no podíamos pasar la oportunidad de escuchar en voz de su autora, ese magnífico poema que un día tuve la oportunidad de leerlo- en alguna cantina del centro histórico- antes de que lo publicara, y cuya primer lectura generó en mí esa sensación agradable de la poesía, del poema “redondo”, por así decirlo; me refiero claro al texto “El matamoscas de Lesbia”:


Regreso agitada y burbujeante
presionando con los dedos
el cuello
del cristal que envuelve al vino

Regreso redonda y satisfecha
frondosa y perfumada
con las carnes tambaleantes
y envinados mis sabrosos frutos

él dijo:
me molesta tu perfil
de gesto seguro y suficiente
sólo eres una mosca gorda
mosca negra peluchuda
e inflamada
de siniestros pelos

Ruedo por la inmensa cama
Me desprendo de una tela
entallada y descosida
le confirmo
que soy negra y sucia
negra de carne dulce
carbón de azúcar
mosca exótica con vientre acústico
forrado de terciopelo
una cajita pequeña de resonancias

Confirmo que soy negra
y deliciosamente gorda
y que en alguna parte olvidé las pantaletas

él dijo:
me enoja cuando bebes
arrogante elevas el meñique de tu mano
eres perra añeja
que provoca
carnívoros deseos
dan ganas de hacerte tierra
y cocer un jarrón de tu barro

Sonrío
me acomodo y le reitero
que soy negra y mala
negra de labios gruesos,
que la forma de la hembra madura
se impone
y concentra la elegancia
de lo abundante,
le da poder al cuerpo

que tengo los pezones zarzamora
que estoy desnuda
y se me dibujan grietas
que adornan mis nalgas
con la textura del satín

él dijo:
me haces falta

Adormilada
abro las piernas
que atesoran mi sexo oscuro
inflamados sus pequeños olanes magenta


en esta flor clava su lengua

no me molesto con él
sé que tiene hambre.


El vino se terminaba y la noche sugería un lugar más propicio para la juerga que, como los mares, parecía crecer conforme la sombra llegaba; así que pusimos pausa a la charla y decidimos prolongarla a otros sitios donde la cerveza fuera nuestro mejor escucha y nuestro más sutil veneno.

Así que nos perdimos, escritores y público, por las entrañas de este pedacito de urbe llamado Iztacalco, y dejamos en paz, un rato, la poesía.

GUSTAVO ALATORRE

martes, 3 de noviembre de 2009



MAX ROJAS (México 1940)

Director del Museo-Casa de León Trosky (1994-1998) y promotor de la cultura en Iztapalapa y la Ciudad de México.
Participó en la organización del Consejo de Fomento Cultural en Iztapalapa y el Circuito Museos del Sur, A. C., entre muchos otros. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2006-2009.
Coautor del volumen, titulado “Palabras en poesía. Diccionario poético por 50 poetas mexicanos”. Entre los autores de estas obras se encuentran: José Emilio Pacheco, Rubén Bonifaz Nuño, Dolores Castro, Eduardo Lizalde, Antonio Deltoro, Ramón Xirau, Max Rojas, Mario Bojórquez, Gloria Gervitz, Eduardo Langagne, David Huerta, Efraín Bartolomé, Marco Antonio Campos y Enrique González Rojo.

Autor de más de 20 textos y dos libros de poesía:
El turno del aullante, Trilce Ediciones, 1983. Colección Tristán Lecoq.
Ser en la sombra, Trilce Ediciones, 1986. Colección Tristán Lecoq.
Antología de cuerpos, Linaje Editores, con fragmentos de sus siete primeros libros de poesía.
Escribió también la novela inédita “Vencedor de otras batallas”.
Actualmente su poema CUERPOS, se publica gracias al apoyo de diversas editoriales independientes, ya que esta obra cuenta con más de 3 mil cuartillas.
De esta obra magna se cuenta ya con las ediciones de los volúmenes I, II, III y IV de un total de 27 libros que componen la extensión completa de CUERPOS:
Cuerpos uno: Memoria de los Cuerpos, Verso destierro, 2008. (Premio iberoamericano de poesía Carlos Pellicer 2009)
Cuerpos dos: Sobre Cuerpos y Esferas, AEM Literal, 2008.
Cuerpos tres: El Suicida y los Péndulos, Friadura Ediciones, 2008.
Cuerpos cuatro: Prosecución de los naufragios, Generación espontánea, 2009.

El día viernes 4 de septiembre de 2009, a las 6 de la tarde, se realizó la quinta sesión de Charlas con la Poesía, en esta ocasión contando con la presencia del maestro y amigo Max Rojas.
Poeta solitario hasta hace unos años, Max ha encontrado en el público joven y en las nuevas generaciones de escritores a los que hoy considera sus nuevos amigos y compañeros en este andar a solas que es la escritura.
Autor del emblemático libro y poema El Turno del Aullante, y ahora hacedor del poema infinito llamado Cuerpos, ya publicado en varios libros y por diversas editoriales, Max Rojas visitó la casa de Cultura Inpi-Picos para compartir con nosotros un poco de su experiencia en el terreno poético y en su vida en general.
Con el tequila y el cigarrillo inacabable entre sus manos, bajo la mirada atenta del público y con la poca luz de la tarde como testigo, fuimos convidados a entrar, junto con Rojas, por estancias del alma y variados recuerdos del poeta; que lo mismo retrataban a amigos, novias perdidas en los años, que aventuras y juergas llevadas a cabo en el territorio nocturno de la Ciudad de México.
Sobra decir que la maravillosa tarde-noche brindada por el poeta a los que pudimos librar la lluvia y el caos, tuvo como telón de fondo una cantina perdida entre las calles de esta fantasmagórica urbe…
Eh aquí, un poco de aquella noche…

GUSTAVO ALATORRE

La soledad salvaje
(Aspectos historiográficos de El turno del Aullante y Ser en la Sombra)*

Si bien la crítica literaria , salvo contadísimas excepciones, ha pasado de largo el poemario El Turno del Aullante, del poeta Max Rojas, en los últimos años se ha manifestado un creciente interés en esta obra. Prueba de ello, las recientes ediciones que se han hecho de este libro y las constantes aluciones al poemario y al autor por parte de nóveles escritores; sin dejar a un lado los homenajes y festivales a nombre de éste.

El poemario El Turno del Aullante se publica por vez primera en 1983, por la editorial Claves Latinoamericanas1, en México D.F. Esta edición cuenta con una presentación por parte de los editores y los siguinetes apartados: Las estaciones del olvido, Elegía como grito para una tarde de diciembre, Canciones para esperar la muerte, El Turno del Aullante, Escrito al borde los pozos, Trenos y Memoria del perro( este apartado escrito en prosa poética) y una breve biografía del poeta.

En la presentación de esta edición, los editores abordan el libro en su totalidad, no profundizan en ninguno de los poemas que contiene el escrito, sin embargo resaltan algunos temas tales como la obsesión, el fracaso amoroso y la vivencia personal como fuente principal de la escritura; aspectos que serán señalados constantemente por los pocos críticos que se han acercado a la obra de Rojas.

Años despues, en 1997, se hace una segunda edición donde además se incluye el poemario Ser en la Sombra y el prólogo realizado por Carlos Mapes, dicha edición es llevada a cabo por Trilce Ediciones-CONACULTA

México D.F. Esta publiación es de suma importancia para nuestro estudio ya que además de contar, como se dijo, con el poemario Ser en la sombra como parte del libro, se incluye lo que podríamos llamar el primer acercamiento serio a la obra de Max Rojas: el prólogo escrito por Carlos Mapes. Éste se adentra ya, de una manera más profunda, en la propuesta y características específicas de la obra de nuestro autor. Los temas más destacados en este ensayo son: la mujer como “símbolo de vida”2, el silencio y la palabra poética, al ausencia de la mujer- o añoranza de ésta, podríamos decir nosotros- y “ el aullido, frente a la desaparición- o derrumbe- de los cuerpos primarios o elementales”3.

Menciona también Carlos Mapes, la importancia que tiene el canto número diez de El Turno del Aullante en cuanto a ser el texto más conocido de la obra de Max Rojas: “…poema que, por “ritmo y riqueza léxica envidiables”, de acuerdo con Vicente Quirarte, varios poetas de generaciones posteriores a la de Rojas conocen de memoria y que ocupa un lugar privilegiado en su obra”4.

Si bien el texto alude aspectos característicos en la obra de nuestro poeta, no ahonda en ellos más allá de la mención que hace de estos. Sin embargo no deja de ser de suma importancia para nuestro estudio ya que arroja elementos clave para valorar y profundizar en la poesía de Max Rojas. Esta edición cuenta además, con algunos datos biográficos de nuestro autor.


Una tercera edición del libro es publicada por Verdehalago-CONACULTA, en 2003; en esta última,cabe destacar, que se deja fuera la parte titulada Ser en la Sombra, publicándose así una edición semejante a la primera hecha por Claves Latinoamericanas. El libro no cuenta con estudio, cuarta de forros o prólogo alguno; salvo algunos datos biográficos y la edición de los textos. No de deja ser importante, sin embargo, ya que el hecho de ser editado un libro por tercera vez representa un dato significativo para el tema de la recepción de la obra y sus lectores.5


Después de la publicación de El Turno del Aullante, aparece Ser en la Som-bra, publicado por Claves Latinoamericanas en 1986. El libro cuenta con una presentación por parte de los editores semejante a la edición del primer libro del poeta y ciertos datos biográficos. En ésta se aborda el tema del silencio y la palabra, y se suguiere que el nuevo poemario es una continuidad, una especie de resultado poético del desgarramiento del libro anterior. No deja, aún así, de ser sólo una breve, pero valiosa presentación y testimonio importante.


Este mismo poemario aparece en una segunda edición en 1997, cuando es incluído en la publicación de El turno del aullante por Trilce Ediciones. Como ya hemos mencionado anteriormente, esta publicación
resulta de suma importancia por que cuenta con un prólogo de Carlos Mapes y el libro parece tener, con la inclusión de Ser en la sombra, una mayor consistencia en cuanto a temática y fechas en las cuales fueron escritos estos poemarios6.

Más tarde, en 2006, es publicado nuevamente por la editorial Versodestierro, edición que cuenta con un prólogo escrito por Adriano Rémura y una cuarta de forros escrita por Gustavo Alatorre. En este prólogo se abordan algunos aspectos ya antes mencionados por las edicio- nes anteriores, como lo son: la soledad, la furia, el asunto del cuerpo desgarrado o llevado al límite para expresar un sentimiento de abandono o desesperanza. Sin embargo, es la primera vez que aparece la palabra Derrumbe para referirse a la poesía de Max Rojas: “ El derrumbe del mundo interior- comenta Adriano Rémura al referirse al libro Ser en laSombra- siempre estará en crisis y siempre es presente: los derrumbes son abrasivos para el espíritu”7

La cuarta de forros escrita por Gustavo Alatorre, plantea que el libro Ser en la sombra es una consecuencia directa de su antecesor El Turno del Aullante; ya que el silencio, las pausas entre versos, los cortes tajantes de ritmo, no son sino un intento de construir lo que se ha perdido, lo que se ha caído y derrumbado: “ …es el testimonio-Ser en la sombra-que el poeta Max rojas le ha arrebatado a la ausencia, al derrumbe de la única pasión que es capaz de engendrar en sus ojos a dos ángeles: el numinoso y el terrible”8
A manera de epílogo…
Como ya se ha hablado en páginas anteriores, El Turno del Aullante cuenta con cuatro ediciones, de las cuales la primera de ellas se realiza en 1971 de forma clandestina, apenas cien ejemplares en hojas sueltas. Edición que fue parte de un proyecto de apoyo para la huelga que sostuvieron los ferrocarrileros en esos años. Actualmente no se cuenta con ninguna de estas copias. La segunda sale a la luz en 1983, ahora sí con un formato de libro, con ilustración en la portada y un breve prólogo por parte de los editores. Para 1997, en una edición que reúne el poemario Ser en la sombra, se publica con un tiraje mayor a las anteriores y con un prólogo de Carlos Mapes. En 2003 se publica bajo el sello de Verdehalago-CONACULTA, esta edición deja fuera nuevamente el poemario Ser en la sombra. Todas estas ediciones ya comentadas detalladamente en páginas anteriores.

La constante publicación de esta obra en específico, nos muestra que a pesar de ser un poeta cuyo trabajo publicado raya en lo breve, es un escritor que se ha mantenido en el gusto del lector; prueba de ello la edición, por década, que se ha hecho de su libro desde 1971 a la fecha. Y no sólo El Turno Del Aullante se ha publicado en las recientes décadas, a este lo han acompañado las publicaciones de los libros Ser en la Sombra (1986, 1997 y 2006) y Cuerpos ( 2007, 2008, 2009). Sin contar las distintas participaciones en revistas, diarios, carteles, homenajes y antologías poéticas por parte de nuestro escritor.

Sin embargo, nos damos cuenta que el poeta, si bien ha sido varias veces publicado, ha sido poco aboradado por la crítica literaria. Realmente pocos son los ensayos y trabajos que han intentado ahondar en la obra de este escritor de una manera más formal y seria; por suerte, si hacemos una revisión de las fechas en las que se ha publicado, ya se a un libro o un poema de Max rojas, descubriremos con agrado que ha ido en aumento con respecto a los primeros años de trabajo de nuestro autor. Logrando con esto no sólo demostrar que es un escritor vigente, sino además, que es un poeta que poco a poco ha ido llamando la atención de la crítica literaria y de los nuevos lectores.
---------------------------------------------------------------------------------
1Ya en 1971, el poeta había realizado una edición clandestina de cien ejemplares, los cuales sólo incluín una parte del libro que después publicaría íntegro Claves Latinoamericanas en fecha ya mencionada.
2Carlos Mapes en El Turno del Aullante, Max Rojas, Edit. Trilce Ediciones-CONACULTA, México, 1997, pág. 3
3 ibid. pág. 4
4 ibid. pág. 5
5Como dato, hasta esta publicación se contaría ya con un compendio de 9 000 ejemplares del libro. Sumando los 1 000 de Claves Latinoamericanas, los 5 000 de Trilce Ediciones- CONACULTA y los 3 000 de Verdehalago-CONACULTA; sin contar las ediciones de las demás obras de nuestro autor.
6El libro El Turno del Aullante compende poemas escritos entre 1958 y 1973; así mismo Ser en la sombra fue escrito 1976. Dato significativo dado que Max Rojas no vuelve a escribir, salvo un poema “ escrito- cuenta Max en la presentación que hace a la edición
de Cuerpos por Linajes Editores, México, 2007-una tarde de lluvia en el bar del Sanborn´s de los azulejos”; sino hasta el año de 2003, cuando inicia su poemario Cuerpos.
7 Adriano Rémura en Ser en la Sombra, Max Rojas, Edit. Versodestierro, México, 2006, pág.8.
8 Gustavo Alatorre en Ser en la Sombra, Max Rojas, Edit. Versodestierro, México, 2006.

* ESTRACTO DE LA TESIS DE LICENCIATURA DE GUSTAVO ALATORRE : EL DERRUMBE AMOROSO EN EL TURNO DEL AULLANTE DE MAX ROJAS.

miércoles, 14 de octubre de 2009



Arturo Terán y Mendoza (Ciudad de México, 1968). Transcurrió su infancia en un bucólico pueblo del Estado de México (Lugar de tortugas, según el toponímico).
Ingeniero civil por la UNAM, transitó de los andamios y el restirador a la construcción de artilugios de palabras donde habita la memoria.
Antes editó Pero me bastan los dedos, libro-objeto escrito a mano e ilustrado por él mismo en 2001. En el 2005 aparece San Pancho Bar (Ediciones Cuiria/Fridaura) y en la misma editorial, en 2007, aparece El Destino del Salmón.
Figura en las antologías de poesía Hasta agotar la existencia II (Editorial Resistencia, 2003) y 23 años, 23 poetas (Tianguis Cultural del Chopo/Conaculta,2003).
En cuento aparece en Los mil y un insomnios. Festival del Cuento Brevísimo (Centro Toluqueño de Escritores/Instituto Mexiquense de Cultura, 2006).
Ha sido publicado en diversas revistas literarias y suplementos culturales de periódicos de circulación nacional y local.
Como artista gráfico ha participado en varias exposiciones, tanto individuales como colectivas. Viajante inmóvil de la literatura, espera el advenimiento de la locura en los otros para sentirse menos solo.
EBRIEDAD Y POESÍA
(ACERCAMIENTOS AL LIBRO SAN PANCHO BAR DE ARTURO TERÁN Y MENDOZA)
I


La primera vez que conocí al poeta Terán, fue una tarde en el Centro Histórico en la hoy desaparecida cantina “El Nivel”. Aquel primer acercamiento hubiera bastado para forjar pronto una amistad, pero los bastantes tragos que yo llevaba encima y su prisa por retirarse pospusieron nuestra charla.
Meses después, volvimos a coincidir en un recital, y nuestro acercamiento se dio gracias a las buenas bondades de la cebada y a la juerga que ese día tuvo a bien proponer el maestro Max Rojas por los rumbos de Iztapalapa. A ese día, le prosiguieron reuniones que, por azar o pretexto, nos juntaron en cantinas, vecindades del centro, foros de lectura, y mañanas que recuerdo con mucho aprecio en la editorial Friadaura, donde bebíamos plácidamente en compañía del editor Juan Carlos Valdovinos y uno que otro poeta o narrador que se presentaba a acompañar los tragos matutinos.

Días de mucho sol, eso sí recuerdo.

II

Si uno conoce al poeta Terán, pronto se da cuenta de que, por sus palabras, corre esa sabiduría sutil, casi imperceptible, que tiene a bien a soltarla sin hacer alarde de ella, como quien habla de algo común: el clima, alguna noticia…sin embargo, cuando menos se da cuenta uno, aquellas palabras resultan llevar en sus adentros una valía insospechada, en el momento menos inesperado.
Para quien no lo conoce, al menos en persona, su poesía es elocuente con su creador; versos más inmediatos que rebuscados, certeros con el mansaje y directos, con un ritmo regido por la vivencia y la urgencia de comunicar el instante en que el poeta es iluminado por la belleza de una mujer, o lo sórdido de alguna cantina:

(El COLONIAL)
LUGAR COMÚN

De mujeres triste
Con la luz del espejismo iluminándoles
La probable sonrisa de la dicha
Umbrías soledades entre botanas frías
Hurtándole los gestos al tedio
Rascándose la garganta por dentro

/miras para acá pero no sonríes/

Al contoneo de sus zapatos
Los gestos recuerdan historias contradictorias
Anécdotas contadas por otros para ti
Risas estridentes
Tintineo de vasos
Estos son los sonidos menos falsos de la tarde
Aquí es un lugar de desencuentros
Donde las sombras proponen
Citas a las que nunca llegará la desdicha
Dejando intocado el cuerpo.


(del libro San Pancho Bar)

“Estos son los sonidos menos falsos de la tarde”…aquí el poeta parece reivindicar todo el mundo bohemio, todo ese mundo al que es arrojado el poeta y en el cual se ve inmerso en compañía de la mesera aburrida, el tintineo de los vasos, los pocos asistentes en esas horas muertas- ¡ni siquiera las álgidas de la vida nocturna!- y la terrible soledad del que espera todo y nada sucede.
Es en estos lugares donde se da cita el poeta, donde la servilleta y la pluma registran con la mayor precisión posible lo que se piensa, lo que pasa por nuestros ojos y deseos. Es así como Terán nos regala un poco de sus visiones en algunos poemas escritos en servilletas de bares y cantinas:


“Es evidente que el silencio
Desvanece el ansia de volar
El vuelo en cierto aire
Es sólo la ilusión
De un ave rapaz.”


O este otro poema:

“El poema aplazado
Por la urgente necesidad de
Caminar
Salir huyendo sin pagar la
Cuenta”


(del libro San Pancho Bar)

III

A lo largo de sus libros, el poeta va construyendo su lenguaje, su voz; que no es otra sino la voz del testigo, del que vislumbra más allá de la niebla cotidiana lo que en verdad es, lo que existe y desasosiega el alma. Va cifrando, además, con epígrafes o poemas citados su genealogía poética, sus maestros; encontramos entonces nombres como el de José Emilio Pacheco, Manuel Maples Arce, Max Rojas, Abigael Bohórquez, Vladimir Holand, José Francisco Zapata, entre otros. Lo mismo hay una alusión a un poeta, o un salmo de la Biblia cristiana, como a una canción escrita por Tito Curet Alonso en voz de Héctor Lavóe; es así como se funde en la poesía de Arturo Terán la tradición de la lírica vernácula con el oficio del vate:

“…Me buscas en la Libertad
La cantina de enfrente
Y me entregas los cristales astillados
Que aprietas en la mano
Con el peso exacto de frío
A pesar de tu boca llena de carmín
Adivino la contundencia de tus dientes
La urgencia que tienes por la penumbra
Mientras te rascas una pierna
Es el síntoma en la comisura de tus labios.

En ese momento la música inicia en otro lugar:
Música de caderas y vendaval
Especial para auténticos perdedores
Que sólo atinan a vivir el instante
Cuando saben que su fin se acerca…”


( fragmento del poema San Pancho Bar, del libro del mismo título)



IV

Queden pues aquí, estas palabras como homenaje a la tarde maravillosa que nos brindó el poeta el 19 de agosto pasado, cuando compartió con nosotros en estas Charlas con la Poesía, un poco de su vivencia en este oficio peligrosamente hermoso de la poesía. No hará falta decir que después de la plática, la juerga se prolongó a una escondida y tranquila cantina, donde la noche detuvo un poco el tiempo y nos dejó beber alegres, pensativos, impactados por la locura y la belleza de este siglo.
He aquí, a manera de epílogo, un fragmento escrito por el maestro Max Rojas a propósito de la poesía de Terán:



“Señor de antros, el autor a vivido intensamente en éste y otros territorios donde una luz oscura resplandece. Memoria y experiencia se dan mano y quien conozca esta moradas, en donde el diablo realiza sus bondades, leyéndolo podrá revivirlas; los que no, acaso quedarán tentados de hacerle una visita para salir de ahí- como el poeta- con cierto olor de azufre y chamusquilla de la buena.
Por lo pronto, ¡salud!, y que nos sirvan las siguientes.”


( fragmento de la cuarta de forros del libro San Pancho Bar)

GUSTAVO ALATORRE

jueves, 8 de octubre de 2009

Convocatoria
La Delegación Iztacalco, a través de la Subdirección de Cultura convoca a todos los poetas y narradores que vivan, trabajen o estudien dentro de la Delegación, a que participen en el Festival Literario: 4° ENCUENTRO DE POETAS Y NARRADORES EN IZTACALCO “MAX ROJAS”, que se llevará a cabo los días 30 de octubre, 6 y 13 de noviembre dentro de las instalaciones y casas de cultura de la instancia convocante.

BASES:
1 Podrán participar todos los poetas y narradores que vivan, estudien o trabajen dentro de los perímetros de la delegación.
2 Los participantes deberán enviar una muestra de su trabajo (tres o cuatro poemas, en el caso de los poetas; y un cuento o relato en el caso de los narradores). Además de sus datos personales: nombre, dirección, tel. y breve ficha curricular. Todo esto a la siguiente dirección electrónica: polemios23@yahoo.com.mx, indicando el propósito.
3 Los participantes interesados se comprometerán a asistir el día que les sea asignado. No habrá cambios de fechas.
4 Todos los participantes serán avisados oportunamente y se les proporcionará la fecha, la hora y el lugar donde leerán su trabajo.
5 A todos los participantes se les entregará un reconocimiento oficial.
6 La convocatoria quedará abierta desde su publicación hasta el día 17 de octubre de 2009.
7 Cualquier circunstancia no prevista, será resuelta por el comité organizador.


MÉXICO D.F. A 8 DE OCTUBRE DE 2009

viernes, 2 de octubre de 2009


Primero es el relámpago, de eso no hay duda, como diría Rojas, el de Lebú. Y aunque en mi caso particular fue una mañana después de haber vagado en el remolino del mundo - y del alcohol-, aquella luz llegó junto con el primer día del siglo y no se ha ido.
Desde entonces la poesía se ha convertido en una brújula, que a veces me pierde con el Sur, pero que en la mayor parte del tiempo ha sido la partitura idónea para descifrar la música del tiempo; tal vez como sonata funesta o bellísima tormenta, pero inquieta siempre.
Encadenado al cielo, quizá… pero más del aire y del cuerpo del aire, de ese desnudo mármol que se asemeja tanto a un ángel y que resulta siempre la mujer, alumbrándose entre las calles libertinas o en los papiros del viento, convidando su música, su tablatura celeste.
Charlas con la Poesía surge por el gusto de compartir la quimera, por convidar la experiencia de viajar dulcemente solos por los años, y de encontrar en frente un paso, que nos alienta, y de tras nuestro uno más que nos perfuma la vista en esta rueda de locos, de humanos…o peligrosos románticos.
GUSTAVO ALATORRE

Raciel Quirino (1985, Distrito Federal).

Estudiante de 5º semestre de la carrera Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). He asistido a talleres con Sandro Cohen, Ricardo Yáñez y Mario Bojórquez. He publicado en la revista La cabeza del moro del Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde”, en la revista Casa del tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y en la revista Opción del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Mi primer libro, Western, está proceso de publicación.